La Fiscalía General de la Nación informó que tres mujeres implicadas en una red de cirugías estéticas ilegales en Medellín aceptaron nuevos cargos, en un caso que deja al menos 55 personas víctimas de procedimientos invasivos realizados sin las condiciones médicas adecuadas.
Aceptaron responsabilidad penal
Se trata de Jackeline Bedoya Acevedo, María Paola Arango Garrillo y Michel Chaverra Jaramillo, quienes permanecen privadas de la libertad desde octubre de 2025. Durante una audiencia de adición de imputación, las procesadas se allanaron a los cargos de concierto para delinquir, estafa agravada en modalidad de delito masa y lesiones personales dolosas.
Según la Fiscalía, las implicadas participaban activamente en procedimientos estéticos sin contar con formación médica ni autorización legal.
Quirófanos improvisados en varios barrios
La investigación reveló que la red operaba en viviendas adaptadas de forma precaria en barrios como Laureles, San Javier, Guayabal y Olaya Herrera, donde realizaban procedimientos como la lipólisis láser con transferencia glútea, sin cumplir normas de bioseguridad.
Cuando las pacientes presentaban complicaciones graves, la organización trasladaba sus operaciones a otros sectores para evadir controles y denuncias.
Decenas de víctimas con secuelas graves
Las autoridades estiman que al menos 55 personas fueron afectadas, y que más de 40 sufrieron daños irreversibles, entre ellos deformidades físicas, dolores crónicos y limitaciones funcionales permanentes.
Avanza la investigación contra los responsables
La Fiscalía señaló como presuntas cabezas de la estructura a Yarleny Mosquera Aguirre, quien se hacía pasar por cirujana, y Elizabeth Rojas Tobón, encargada de la captación de víctimas y manejo de pagos a través de redes sociales.
































