El Grupo Aval confirmó el cierre financiero del proyecto de la Cárcel Metropolitana de Medellín, una obra clave para mejorar las condiciones del sistema penitenciario y reducir el hacinamiento.
Cierre financiero y respaldo del sector privado
Medellín consolidó un hito en materia de infraestructura social con el cierre financiero de la primera cárcel del país desarrollada bajo el modelo de Asociación Público Privada. El anuncio fue realizado por el Grupo Aval, que confirmó una operación por 215 mil millones de pesos para la construcción de la Cárcel Metropolitana de Medellín, destinada a la población sindicada de la capital antioqueña.
La financiación fue asumida de manera exclusiva por el Banco de Occidente y el Banco de Bogotá, con la asesoría de Aval Banca de Inversión. Esta etapa permite garantizar la continuidad de una obra considerada estratégica para la ciudad y para el país en términos de modernización del sistema penitenciario.
La inversión total del proyecto supera los 675 mil millones de pesos y contempla no solo la construcción, sino también el mantenimiento y la operación del centro de reclusión, que se levanta en el corregimiento de San Cristóbal y tendrá capacidad para albergar a 1.339 personas privadas de la libertad.
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Una cárcel para dignificar la reclusión y aliviar el hacinamiento
Prodemex, firma reconocida en la región por su experiencia en grandes proyectos de infraestructura, es la responsable del diseño, la construcción, la operación y la integración del proyecto. La nueva cárcel será la primera en Medellín destinada exclusivamente a personas sindicadas, lo que permitirá a la ciudad cumplir con las normas que obligan a las administraciones locales a contar con centros adecuados para esta población.
El impacto social de la iniciativa es significativo. Según los voceros del proyecto, la nueva cárcel contribuirá a mejorar las condiciones de vida de miles de personas que hoy se encuentran hacinadas en estaciones de Policía y centros penitenciarios, escenarios que han sido señalados por la Corte Constitucional como vulneradores de derechos humanos.
Desde el Grupo Aval se destacó que este proyecto marca un precedente en la articulación entre el sector público y el privado, al integrar eficiencia operativa con un enfoque de dignificación del servicio carcelario. Luis Carlos Sarmiento Carvajal, presidente de Aval Banca de Inversión, señaló que la iniciativa refleja el compromiso con el desarrollo de infraestructura social y con la creación de modelos de gestión pública más eficientes y humanos.
La Cárcel Metropolitana de Medellín se consolida así como una apuesta estructural para enfrentar los desafíos del sistema penitenciario, mejorar la prestación del servicio y avanzar hacia un modelo más moderno y respetuoso de los derechos fundamentales.
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