La Alcaldía de Medellín confirmó que continúa reforzando los operativos para sancionar a quienes arrojan basuras y escombros en el espacio público. En los últimos meses, cientos de personas han sido multadas en diferentes puntos de la ciudad, especialmente en zonas donde los botaderos ilegales se han convertido en un problema recurrente.
Una ciudad cansada de la suciedad
El Distrito aseguró que el objetivo es frenar el deterioro de vías, andenes, quebradas, parques y espacios residenciales, donde la acumulación de residuos afecta la salud, la movilidad y la convivencia.
Los controles se realizan mediante patrullajes, cámaras, reportes ciudadanos y recorridos en puntos críticos donde el comportamiento se ha vuelto constante.
¿Qué sanciones están aplicando?
Quienes sean sorprendidos arrojando basuras, muebles viejos, escombros o desechos en zonas no autorizadas reciben comparendos que pueden incluir:
• Multas económicas
• Trabajo social
• Obligación de asistir a procesos pedagógicos
La administración recordó que existen rutas de recolección establecidas y puntos autorizados para disposición de materiales voluminosos.
Puntos críticos bajo vigilancia
Sectores del Centro, Belén, Robledo, Aranjuez y varios corredores de alto tráfico están siendo intervenidos con mayor frecuencia.
En muchos de estos lugares, vecinos denunciaron durante años que personas o vehículos llegaban en horas de la noche a arrojar residuos, generando focos de contaminación y afectaciones ambientales.
Un llamado directo al civismo
Funcionarios del Distrito insistieron en que mantener la ciudad limpia no depende solo de multas, sino de un cambio real de comportamiento.
Arrojar basura en la calle, abandonar colchones en los andenes o descargar escombros en zonas verdes no solo es una falta ambiental: es una acción que deteriora la calidad de vida de todos.
































