La administración de Medellín analiza la construcción de parques diseñados para retener temporalmente el exceso de agua durante precipitaciones intensas, como parte de un plan integral de adaptación climática ante el aumento del riesgo de inundaciones en el Valle de Aburrá.
Infraestructura verde para reducir inundaciones
La ciudad está atravesada por más de 4.000 quebradas que descienden desde las montañas hacia el valle. Con el crecimiento urbano, muchas de estas corrientes fueron canalizadas o modificadas, lo que redujo las zonas naturales de absorción y aumentó la vulnerabilidad frente a crecientes súbitas.
El programa, desarrollado junto al Área Metropolitana del Valle de Aburrá, contempla una inversión cercana a 663.000 millones de pesos para intervenir 350 puntos críticos en 91 quebradas, además de construir 21 nuevas obras hidráulicas y generar cerca de 40.000 metros cuadrados de espacio público con funciones ambientales.
Los parques inundables funcionarían como barreras naturales capaces de almacenar el agua lluvia de forma temporal mediante suelos permeables, vegetación de alta absorción y estructuras de contención que regulan el flujo antes de que llegue a calles y viviendas.
Proyectos en marcha y experiencias similares
Algunas soluciones ya se aplican en obras urbanas en desarrollo. En Parques del Río Medellín se construye un tanque de retención hidráulica con capacidad superior a 1.100 metros cúbicos, ubicado bajo una cancha deportiva. También se proyecta aprovechar las amplias zonas verdes del Aeroparque Juan Pablo II para captar agua durante lluvias intensas y reducir inundaciones en sectores cercanos al aeropuerto.
El modelo busca que estos espacios actúen como una especie de esponja urbana que disminuya la presión sobre el sistema de drenaje y las quebradas, al tiempo que amplía las áreas recreativas para la ciudadanía.
Iniciativas similares ya funcionan en otras ciudades de América Latina, como el parque inundable Víctor Jara en Santiago de Chile, diseñado para llenarse de agua de manera controlada durante eventos extremos.
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Intervenciones en quebradas hasta 2028
El cronograma incluye trabajos progresivos en afluentes priorizados como La Honda, Altavista, El Pelón, La Chorrera, La Cabuyala y La Aguadita durante 2026. Ese mismo año también se proyectan intervenciones en quebradas de sectores como Manrique, Aranjuez y El Poblado.
Para el periodo 2027 y 2028 se prevén acciones adicionales en otras corrientes, con el objetivo de completar la atención de los puntos críticos identificados y mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad ante eventos climáticos extremos.
Las obras estarán acompañadas de recuperación ambiental, saneamiento hídrico y control de asentamientos en zonas de riesgo, con la meta de proteger a las comunidades y fortalecer la resiliencia de Medellín frente a las lluvias intensas.
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